Por: Rolando Quesada Q.

Todos los martes, lloviera, tronara o hiciera un buen calor, don Manuel Redondo se levantaba  bien temprano, se alistaba y salía de su casa con los primeros rayos del sol a tomar el bus desde la Flor de El Yas para llegar puntual a su clase de trompeta en la Escuela Municipal de Paraíso.

A sus 78 años, este pensionado de la Fuerza Pública y también agricultor, se propuso el año anterior comenzar con las clases del instrumento de viento. Poco a poco se fue enamorando de la trompeta y su sueño era tocar aunque sea una pieza.

Tanta fue la pasión con la que tomó su preparación que gracias al esfuerzo y dedicación ya pudo sacar las notas del “Himno a la alegría” que trabajó durante muchas semanas de la mano del profesor Guillermo Bonilla. “Mi mayor deseo era poder tocar aunque sea una piecita corta y ya lo logré”, comentó Redondo .

Con diez hijos ya adultos, este amable campesino se dispone a seguir preparándose porque “aun esto no se termina”.

El tezón  y el empuje son dos actitudes que destaca su maestro, porque “es admirable lo que don Manuel hace, es puntual, disciplinado y muy entregado”.

“Lo que iniciamos fue un proceso parecido al de comenzar a caminar porque hacer sonar un instrumento tan complejo es un logro”, comentó Bonilla. “En la escuela no le cerramos las puertas a nadie, está abierto para cualquier persona sin excepción que quiera aprender el arte de la música”, concluyó.

I’d write proper site something airy and then, as if completely deranged, the computer would show me something scary, and my news release was entirely changed

Suscríbete y recibí nuestras noticias

Recibe las últimas noticias de Brujos Paraíso

¡Tu suscripción ha sido exitosa!!